lunes, 22 de julio de 2019

Discapacidades #Día 203

#Día 203
¿Qué es más fácil, decir al paralítico: 
Tus pecados te son perdonados, o decirle: 
Levántate, toma tu lecho y anda? 
Marcos 2:9

Conocí una familia que escondía su hijo; nunca salió a la calle, su mundo era el hogar, como una prisión asignada al nacer.
Solo  porque era paralítico.
En esa época los padres se sentían avergonzados porque íntimamente pensaban que era un castigo por algún mal que ellos habían hecho.

En la historia de hoy los amigos no tienen dudas que el Señor podía sanar a su amigo y los 4 hacen fuerzas para cargarlo.
Siempre los necesitados  han movido la mano de Dios para aliviarlos. Porque vivir con alguna disminución es muy complejo y doloroso; Él sabe de nuestros dolores.
Vivir el día a día, minuto a minuto  luchando en un mundo que está hecho para personas que tienen sus órganos en buenas condiciones; un mundo que a menudo no considera mantener una simple vereda en buenas condiciones para que transite una silla de ruedas...
Y el Señor le pregunta a su audiencia: ¿Qué es más fácil para Dios, sanar o perdonar?
Nuestra respuesta como creyentes es que el Señor puede y desea sanar, perdonar y lo hace ¡aleluya!, de otra manera nuestra vida sería un caso irrecuperable.

Él le dice al enfermo:
"A ti te digo: Levántate, y toma tu lecho, y vete á tu casa. Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios..."




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