domingo, 10 de noviembre de 2019

Premoniciones ignoradas. #Día 314

Juan 5:47
Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?

A menudo las crisis nos pillan desprevenidos.
Una quiebra financiera, el descalabro de un matrimonio, reprobar en alguna materia, una enfermedad molesta,  en fin.
Voces nos advierten y -en ocasiones- enmendamos rumbo.
Las señaléticas están para ayudar. Bueno, sí, también para sacarnos una multa indebida.
A veces.
¿Recuerdas a tu madre?, "No digas que no te lo advertí" y "...te lo dije" eran sus frases recurrentes. Nos enfadábamos ante tanta prevención.

Dios ha venido señalando,  proponiendo, dando mensajes  (a veces bien directos),  desde hace años; "no lo vimos venir", es la frase de moda en estos días.
¡Vaya!

El Señor Jesucristo conversa con sus opositores, conciliador y con una lógica demoledora.
Nada de acusaciones, ya está todo dicho.
»No crean que yo voy a denunciarlos con mi Padre. 
Ustedes han confiado en lo que Moisés escribió, y será Moisés quien los acuse. 
Si le creyeran a Moisés, también creerían en mí, pues él escribió acerca de mí. 
Pero si no creen en lo que él escribió, ¿cómo van a creer en lo que yo les digo?»
Juan 5:45-47
El verdadero problema no es Dios ¿verdad?
Dice el apóstol que lo escrito : "... les sucedió como ejemplo, y quedó escrito como advertencia para nosotros, los que vivimos en los últimos tiempos." (1 Corintios 10:11)
Estamos en el día 314 de este 2019.
Tal vez, digo, solo tal vez, podríamos iniciar una seria lectura o escucha de los escritos de Moisés, empezando por el notable libro de Génesis, siguiendo con el Éxodo y así...pura conexión a lo eterno.


***

Poema  memorable:

               El penitente

Lloro contigo y, sin embargo, me alegro
que tengas tanto dolor;
A los coros de ángeles uno mi voz
para bendecir la desgracia del pecador.
Aunque amigos y parientes se alejan
y se ríen de tu dolor con desprecio,
oigo al gran Redentor decir:
"Bienaventurados los que lloran".

 Mantén tu curso y no consideres extraño.
Que los hilos terrenales se estén desgarrando.
El hombre puede lamentar el cambio maravilloso
¡Pero hay alegría en el cielo!


Anne Brontë 
https://es.wikipedia.org/wiki/Anne_Bront%C3%AB
(Traducción editora)



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