viernes, 5 de julio de 2019

Hechos versus promesas #Día 186

"Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. "
Mateo 21:28

"Jesús también les dijo:
 —¿Qué opinan ustedes de esto que voy a contarles?
Un hombre tenía dos hijos, y le dijo al mayor de ellos:
“Hijo, ve a trabajar en la viña.”
Él le respondió: “¡No quiero ir!”
Pero después cambió de idea y fue a trabajar.
Luego el hombre también le dijo a su hijo menor que fuera a trabajar, y él le respondió: “¡Sí, señor, iré!”
Pero el muchacho en verdad no fue."
 Mateo 21:28 (TLA)

Esta es una interesante historia acerca de las promesas.
Aquellas promesas que salen de nuestra boca y nos atan  hasta que sean cumplidas.
La sola promesa no produce acción. Mientras no se realice el siguiente paso el resultado será igual a cero.
El sabio lo amplía de manera magistral: “Así, cuando le hables a Dios y le prometas hacer algo, no tardes en cumplirlo. Pues a Dios no le agradan los necios. Cúmplele lo prometido.
(Eclesiastés 5:4) 

Recuerdo aquella singular escena del film “Si yo fuera diputado”, donde promesas van y vienen con la verborrea que tienen los candidatos.

Todos –unos más, otros menos-, hemos pasado por el camino de la desilusión con promesas incumplidas.
Hemos sufrido decepciones y por otra parte, las  hemos provocado.
¿Qué te parece esta historia?
Todavía hay esperanza de responder a lo que un día prometimos.



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