domingo, 12 de mayo de 2019

Dar la honra debida a Su Nombre. #Día 132

El hijo honra al padre, y el siervo a su señor.
Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra?
Malaquías 1:6

El último libro del Antiguo Testamento es diferente a los anteriores.
El pueblo hace preguntas a Dios y se revela en ellas una cierta irreverencia, un corazón incrédulo, poco fiel y desagradecido.

Es interesante lo que las preguntas nos dicen de las personas.
• ¿En qué nos amaste? (Malaquías 1:2)
• ¿En qué hemos menospreciado tu nombre? (Malaquías 1:6)
• ¿En qué te hemos deshonrado? (Malaquías 1:7)
• ¿En qué le hemos cansado? (Malaquías 2:17)
• ¿En qué hemos de volvernos? (Malaquías 3:7)
• ¿En qué te hemos robado? (Malaquías 3:8)
• ¿Qué hemos hablado contra ti? (Malaquías 3:13)
. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos?

Un dicho antiguo reza: “el ladrón detrás del juez”, explicando que el infractor de alguna falta contraataca para no asumir su responsabilidad en los hechos, victimizándose.
Es muy verdadero que el Señor nos ama, “más de ninguna manera tendrá por inocente al culpable”. Se podrá responder con cierta descortesía a cualquiera, Dios ve más allá, aun Él examina las intenciones de nuestro corazón.
" Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? "
 La familiaridad no autoriza la irreverencia, el sigue siendo Dios soberano, nuestro Hacedor.


Tips lingüísticos: Honra
El significado bíblico de la palabra honra deriva del hebreo kabôd que indica gloria. Honrar a Dios implica alabar y estimarlo a través de la obediencia, el respeto, la admiración y la devoción.



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