jueves, 21 de marzo de 2019

¿Atemorizarás a un caballo...? #Día 81

#Día 81 ¿Le intimidarás tú como a langosta? 
Job 39:20

Intimidar a otro ser humano no es una tarea sencilla.
Intimidar a un caballo es un riesgo que nadie (excepto los domadores) debería correr.
“Incluso la montura bien domesticada y bien entrenada rompe las restricciones del jinete más hábil, de tal manera que incluso el único animal domesticado de esta lista no está completamente bajo el control del hombre.” (Andersen)

Hay aquí una estupenda enseñanza, si alguna vez quieres medir fuerzas –esas extrañas razones que tenemos para demostrar no sé qué-, procura que sea a tu nivel, tal vez podrías tener una considerable pérdida.
A modo de defensa, algunos animales desean infundir temor en sus depredadores usando diversas estrategias, camuflándose, ladrando o chillando.
El mejor consejo nos lo da el rey David, escritor por antonomasia.
“Ni el ejército mejor equipado puede salvar a un gobernante,
porque no basta la mucha fuerza para salvar al guerrero.
Poca cosa es un caballo de guerra para obtener victoria;
 es vigoroso,
pero no puede salvar.
 Los ojos del Señor observan a los que le temen
y confían en su invariable amor.
 El los guardará de la muerte
y aun en tiempos de hambre los mantendrá con vida.
Sólo en el Señor confiamos para que nos salve.
Sólo él puede ayudarnos; nos protege como escudo. 
Razón tenemos
para regocijarnos en el Señor.
 Porque confiamos en él.
Confiamos en su santo nombre.
 Sí, Señor,
que tu amor nos rodee perennemente,
 porque sólo en ti reposa nuestra esperanza.”
Salmos 33 (Paráfrasis)


Y un video para deleitarse con los caballos:




No hay comentarios:

Publicar un comentario