domingo, 29 de septiembre de 2019

La alegría de los ángeles #272

¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma (*), no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?
Lucas 15:8

Una oveja perdida.
Una moneda perdida.
Dios valora su creación, animales, tierra, seres humanos.
Hay un gran contraste en el deseo de Dios cuando clama por boca de Jeremías: “¡Cómo perdió su brillo el oro! Hasta el oro más preciado se volvió opaco. ¡Las piedras preciosas sagradas yacen esparcidas en las calles! 2 Miren cómo los preciosos hijos de Jerusalén, que valen su peso en oro puro, ahora son tratados como vasijas de barro hechas por un alfarero común y corriente.” (Lamentaciones 4:1-2) y la alegría del cielo y los ángeles cuando “un pecador se arrepiente”.
Somos como ovejas, vulnerables y vulnerados.
Somos como pequeñas monedas que ruedan y quedan atrapadas en lugares oscuros.
Necesitamos ser encontrados.
Hay ángeles que saltarán de alegría cuando se produzca  la reunión entre Dios y nosotros.
Ruego al Padre para que hoy te encuentre y te traiga al hogar.


(*) Tips lingüísticos: Dracma
https://www.bibliatodo.com/Diccionario-biblico/dracma

Una buen introducción a las Parábolas:
https://www.youtube.com/watch?v=iwMDNZztvvs

Historia de las monedas:
https://www.youtube.com/watch?v=z_oIx6CE-cU




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